Los 40 no joden, pero atormentan…

“Los 40, son los nuevos 30”

Cuñados por SMS

“Es tu versión 4.0”

Cuñados millenials por Facebook

“Los años te sientan de maravilla”

Cuñados fans de Mr. Wonderful por WhatsApp
Desde el cariño…

Y es que la verdad verdadera de cómo me siento, es una frase que decían mis padres cuando jugaban al tute con sus amigos y en la partida les cantaban las cuarenta: “Las 40, que no joden, pero atormentan”.

Bueno, tontás aparte, la verdad que fisicamente estoy mejor ahora a los 40 que a los 30.

Esto de comer más sano y hacer “deporte” casi todos los días se me nota, tanto en lo que veo reflejado en el espejo (siempre he tenido mucho complejo), como en que ya no tomo nada para la acidez, ni los dolores de cabeza.

De pesar 102 a 90 kilos en medio año

Los que me conocen bien, no sé si habrá alguien en la sala, saben que pienso que yo ya estoy en la segunda parte de mi partido, al que espero no tener que pedir prórroga porque llegaría muy cansado para jugar, y que ahora estoy en un momento de mi vida un tanto complicado, pero bueno que estoy cambiando mucho y me estoy convirtiendo en alguien bastante positivo, pero de esto ya hablaré otro día…

Como reflexión final decir que mi padre con 30 años parecía un señor, un paisano de los pies a la cabeza y que yo con 40 años, vistiendo camisetas y leyendo cómics parezco… no sé que coño parezco la verdad.

Al final, no es más que un año más… y no deja de ser un año menos para el final.

Santiago Menéndez Piñera

Nostalgiaholic

Yo: “Hola, me llamo Santi y soy nostálgico”

Todo internet: “¡Holaaa Saaanti!”

Lo reconozco, adoro ese sentimiento que te retrae a una época pasada en la que fuiste feliz. No por el hecho de acabar jodido pensando que ahora no lo eres, sino porque me gusta ese regusto agridulce de sonrisa en boca y lagrimilla en el ojo que te deja, mientras el corazón bombea a ritmo de boga de combate.

De hecho, no creo que sea el único al que le guste esta sensación porque conozco a más de uno que, como yo, es feliz comprando un muñeco que tenía de pequeño, volviendo a ver una serie de dibujos de la infancia o ojeando libros que reúnen en sus páginas fotos e historias de lo que comíamos, bebíamos, leíamos o jugábamos cuando no levantábamos un palmo del suelo.


Super 8 de Mortadelo y Filemón de Estudios Vara

Hay veces, no muchas, que el hostiazo a la cabeza durante la retrotracción es tan grande que hasta te asusta.

Pues eso justo es lo que me paso el otro día en el trastero de mi padre, cuando tras ver un rollo de Super-8 con un corto de Mortadelo y Filemón de los Estudios Vara, me puse a buscar en el móvil algún vídeo de YouTube y de repente me topé con la música de su intro que tantas veces escuché en mi niñez.

Intro de los cortos de Mortadelo y Filemón de los Estudios Vara

De repente, flashes de imágenes y sonidos asaltaron mi mente: la cinta numerada con un 2 de la colección de vídeos 2000 de mi padre, la agenda con un alfarero en la portada que utilizaba como base de datos de las cintas, el genial personaje de Doña Urraca, la voz de Bud Spencer en la boca de Filemón, el episodio del faro…

Seguro que más de uno ha visto alguna vez estos cortos reunidos en lo que en los años sesenta se llamaron los festivales de Mortadelo y Filemón. Si es así y queréis volverlos a ver, aquí os los dejo:

Primer Festival de Mortadelo y Filemón, agencia de información
Segundo Festival de Mortadelo y Filemón, agencia de información
El armario del tiempo (1971)

“Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero…”

Retrato (Antonio Machado)

¡Esto sí que es una chirigota! (II)

2009 fue el año en que definitivamente me enamoré del carnaval de Cádiz y de sus chirigotas. El nivel general que presentó ese año el concurso no se ha visto superado, en mi humilde criterio, ninguna vez desde entonces.

Cualquiera de las chirigotas que quedaron en semifinales podría ser fácilmente finalista otro año cualquiera.

Mención especial merece la crítica que se hizo del fallo del jurado de la final de ese año, ya que periodistas y público asistente esperaban que la ganadora fuera la chirigota del Selu, que quedó en un sorprendente tercer puesto.

Pero mejor me callo y os dejo, en orden de clasificación, las mejores chirigotas del 2009:

Salón de belleza “El Tijerita” (Kike Remolino)
Las muchachas del congelao (El Canijo)
Los enteraos (El Selu)
“Air con el carair, carair, carair”, las compañías aéreas que tiene mi Cai (El Yuyu)
Los makina (Vera Luque)
Mas pallá, que pacá (El Love)
Huele a ropero
Venimos con lo puesto
Esta chirigota vende
Los superabuelos, una chirigota niñera
"Ole ole mi Cai y lo digo a boca llena y el que no diga ole que se le seque la hierbabuena"

¡Esto sí que es una chirigota!

Mañana viernes, en el Gran Teatro Falla, se celebra la final del tradicional concurso oficial de agrupaciones del carnaval de Cádiz.

Ir al Falla en carnavales es una de esas cosas que me gustaría hacer antes de morir. Con lo cagón y poco aventurero que soy no esperaríais que iba a preferir lo de saltar de un avión en paracaídas, ¿no?

Voy a ponerme la venda antes de la herida, así que, vaya por delante que aunque no soy un neófito en la materia, pues llevo muchos años disfrutando del tres por cuatro en estas fechas, sí que no me considero para nada un experto y no vengo aquí a sentar cátedra ni nada parecido.

Lo que pasa es que llevo desde que empezaron las preliminares, el pasado 20 de enero, torturando a mis compañeros de oficina con mis “Ole, ole y ole”, con mis repiques con los dedos y hasta cantado en voz alta los estribillos más pegadizos… Así que, he querido compartir con vosotros las chirigotas que más me han gustado en estos últimos 20 años.

Y es que aunque yo no soy de Cádiz, mi padre sí es gaditano y lo he “mamao” desde chiquitito, porque antes de internet se podían ver los carnavales en casa de mis padres porque pillábamos el Canal Sur o el Canal Andalucía por la parabólica y el Plus. Es extraño, pero recuerdo haber canturreado en mi infancia el estribillo de CaiMan por culpa de mis primos de San Fernando que tenían el casete y lo ponían a todas horas aunque yo les visitara en Semana Santa y no sea época para chirigotas que digamos.

Bueno, empecemos con lo bueno. Si sólo tenéis que escuchar una chirigota en vuestra vida, debería ser el primer premio del 2004, “Lo que diga mi mujer”, de mi querido Jose Luis García Cossío “Selu“:

Chirigota “Lo que diga mi mujer”. Actuación completa en la final (2004)

Espero que os haya gustado. Habrá más de una entrada del Selu seguro. ¡Qué disfruten de Don Carnal!

La Cosa se pone seria

La cosa se pone seria

Después de ir al cine a la última película de Star Wars“Los últimos Jedi”, y tras ver en casa los últimos blu-ray de Marvel Cómics, “Thor: Ragnarok”, y de DC Cómics, “Liga de la Justicia”, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la cosa se pone seria…

Señores de Disney y Warner, sé que títulos como “Deadpool”, “Guardianes de la Galaxia” e incluso “Ant-Man” han triunfado porque consiguieron entretener y divertir al gran público con una importante carga de humor, pero la fórmula mágica no tiene que ser la misma para todas las películas.

Hay personajes o sagas que no están hechas para ese humor tonto metido con calzador que intenta enganchar a un público joven y así sumar más adeptos que consuman sus productos. Sí, lo dice alguien que fue en su día a ver “Torrente” o “Austin Powers: La espía que me achuchó”, y salió del cine encantado de la vida. La diferencia reside en que se sabía que esas películas, o las típicas Spoof Movies, se basaban en ese humor absurdo y a veces tan políticamente incorrecto.

Pues que sepan que demasiado alivio cómico convierten una película en una parodia, que en mi caso además me saca absolutamente de la trama o la tensión creada anteriormente.

La de Thor podría haber sido de las mejores películas de Marvel, cosa que siempre se dice al terminar de ver la última de turno de Marvel Studios, y es que mezclar los Ragnarok publicados con el Planet Hulk y hacerlo todo con un estilo muy Kirby da mucho juego, pero al final es una película que se ríe de si misma, de sus personajes y de los amantes del cómic.

Así que avisados quedáis, pues la cosa se pone seria…

La Cosa se pone seria

“Nuff said” (Stan Lee)

George Lucas y Jar Jar Binks

Cuidado “Haters”, que llegan los “Lovers”

No me gustan nada los “haters”. De hecho… ¡les odio!

Chiste malo aparte, es bastante preocupante y triste lo que está pasando en las redes sociales los últimos años, y que poco a poco se está trasladando a la vida real (alguno todavía pensará que su Instagram refleja su día a día normal…). Y es que yo creo firmemente en la libertad de expresión, en poder opinar de todo y no siempre de manera positiva o complaciente con el oyente o lector, pero cuando estos comentarios llegan a la burla, rozan el insulto, o simplemente pretenden transmitir y contagiar mal rollo de manera gratuita… ya no.

Por poco que me guste, todos llevamos dentro un pequeño “hater”; el mío no puede ni con el reggaeton ni con CR7. Cualquier argumento o comentario a favor de estos dos temas intento resolverlos con la mejor educación posible, aunque reconozco que con el portugués me cuesta bastante.

Como todo en esta vida tiene su contrapartida, ha aparecido una nueva especie en Internet, y por ende en la vida real, los llamados “lovers”.

Posiblemente ya existieran, es probable que simplemente estuvieran hibernando, y que tras el estreno del Episodio VIII de Star Wars, y viendo la horda de “haters” que se lanzaron al cuello del director Rian Johnson o despotricaron lo que quisieron y más sobre la película, salieran de su estado de animación suspendida para defender con uñas y dientes, lo que para ellos era toda una injusticia (será que no hay cosas mejores por las que encenderse que el fútbol o el cine).

George Lucas y Jar Jar Binks

George Lucas y Jar Jar Binks

Pues bien, tanto unos como otros me dan una pereza tremenda. Creo que la forma sana de criticar una película es exponiendo si te ha entretenido, qué cosas te han gustado y cuáles no, etcétera. Vamos, la escala de grises de toda la vida. Los extremos son malos señores, más aún cuando se va por la vida como burros con orejeras.

“Que si la película busca un público más joven”, “que si el director ha sido muy valiente”, “que si la saga no es tuya y no eres un Jedi para decir que poderes existen y cuales no” (ejemplo de “lover” a la ofensiva), “que si perdonarnos la vida a los que nos ha gustado la película” (ejemplo de “lover” llorón), “que si patatín y patatán” (ejemplo de “lover” sin agumentos).

Yo salí del cine cabreado, me sentía estafado, pero no porque pensara que se habían meado en mi saga favorita y encima me habían hecho pagar por verlo, sino porque es muy mala como película: abusa del cliffhanger en momentos de tensión, del Deus ex-machina para salvar a los protagonistas o la trama, del humor (no tengo problemas con ciertas bromas, pero hay demasiadas y algunas son muy absurdas y fuera de lugar), tiene el Macguffin más absurdo que he visto en años (más propio de “Spaceballs” y su velocidad absurda que de “Star Wars”), incoherencias por doquier y crea tramas de relleno para alcanzar el cupo en pantalla de según qué actores (es la película más larga de toda la saga y eso que recortaron mucho metraje).

Sí, sé que me he “tirado el pisto” a lo bestia con todos esos términos de cine (alguno lo he tenido que buscar en Google para ver si los estaba usando correctamente), también sé que todo lo anterior es un mal endémico de las películas y series actuales. Pero que el árbol no os impida ver el bosque, Simplemente quiero decir que todas esas cosas me han ido sacando de la película y no me han dejado disfrutar de todo lo bueno que sí tiene: de una trama Jedi muy interesante, de unos efectos especiales brutales e innovadores, de la vuelta de John Williams a la saga, de unos combates y coreografías de lucha inmejorables y unas trepidantes batallas que te dejan con el corazón en un puño.

Me han llegado a llamar hasta “hater” después de argumentar todo esto… A mí, que incluso he defendido, dentro de lo razonable, el Episodio I. Señores por favor, que yo sí distingo la escala de grises. Os podría decir al menos cinco cosas que me encantan y otras cinco que no me gustan nada de las 9 películas que llevamos vistas. De las clásicas, de las precuelas y de las modernas; de todas.

En serio, me parece genial si te ha gustado la película, me he alegrado por todos mis amigos que la han disfrutado; por desgracia yo no he tenido esa suerte. Además del hecho de que respeto los gustos de la gente, porque todos tenemos nuestro cajón de sastre y nuestros placeres culpables. Así que chicos, no me seáis “lovers”, que eso como mínimo os lleva directos al lado oscuro… de mi corazón.

Extremoduro - Material Defectuoso

Definición de amor

Desde pequeño uno pensaba, en su supina ignorancia musical, que Extremoduro era un grupo heavy que “cantaba” usando más palabrotas y palabros que palabras…

Hasta que de repente, hace poco más de un año, escucho en la Parroquia del Monaguillo, que Dios tenga en su gloria, su canción “Si te vas…” y me llevo una bofetada de realidad de la que aún sigo tocado.

Creo que no hay definición de amor más perfecta que la que se da en esta canción, y cuidado que soy más de Serrat que el propio Sabina. O sea, que he escuchado auténticas obras de arte sobre el tema, pero aquí Robe hace con nosotros lo que quiere y tan pronto nos evoca esa relación que tenemos más idealizada en el recuerdo, como aquella que nos dejó un vacío en el pecho que jamás volveremos a llenar.

Antes de dejaros con la canción y su letra, telita de letra por cierto, quiero finalizar el post con esta maravillosa frase, sobre el amor, de Umberto Eco que escuchamos de boca de Sean Connery en “El nombre de la rosa”, y a la que le tengo un especial cariño:

“Qué pacifica sería la vida sin amor, Adso. Qué segura. Qué tranquila. Y qué insulsa”

Se le nota en la voz, por dentro es de colores,
y le sobra el valor que le falta a mis noches.
Y se juega la vida
siempre en causas perdidas.


Ojalá que me la encuentre ya entre tantas flores.
Ojalá que se llame amapola,
que me coja la mano y me diga que sola...
No comprende la vida, no.
Y que me pida más más más más, dame más.
Y que me pida.


Es capaz de nadar en el mar más profundo.
Igual que un superhéroe, de salvar al mundo.
Donde rompen las olas
salva una caracola.


Ojalá que me despierte y no busque razones.
Ojalá que empezara de cero,
y poderle decir que he pasado la vida
sin saber que la espero, no.
Y sin que me pida más más más más, dame más.
Sin que me pida.


Si te vas
me quedo en esta calle sin salida, sin salida.
Que este bar
está cansado ya de despedidas, de despedidas.


Como un extraterrestre se posa en el suelo
y me ofrece regalos que trae de otros cielos.
Le regalo una piedra
recuerdo de la Tierra.


Me pregunta por qué el hombre inventó la guerra.
Y en silencio pregunta aún de cosas más serias.
Yo me pongo palote
sólo con que me toque.


"¿Dónde vamos tan deprisa?",
me pregunta su sonrisa.
Si tú quieres, tengo el plan:


Caminar, salga que salga el sol,
por donde salga el sol,
que no me da.


Y llegar hasta tu corazón,
salvo que salga el sol,
por donde salga el sol.


Si te vas
me quedo en esta calle sin salida, sin salida.
Que este bar
está cansado ya de despedidas, de despedidas.


Si he tardado y no he venido,
es que ha habido un impedimento.
Me llevaron detenido
para hacer un declaramiento.


He robado, he mentido,
y he matado también el tiempo.
Y he buscado en lo prohibido
por tener buenos alimentos.


Y es que la realidad
que necesito
se ha ido detrás
de ese culito.


Que delante de mi
se paró por fin
un día con una noche oscura,
esperando por ver si saliera la luna.


Déjate querer,
dímelo otra vez,
un día con una noche oscura,
esperando por ver si saliera la luna.


Si te vas
me quedo en esta calle sin salida, sin salida.
Que este bar
está cansado ya de despedidas, de despedidas.


Ay luna, ay luna.


Quédate muy cerca de mí,
así los dos, dulce madrugada.
Mírame y vuelve a sonreír,
que sino, yo no comprendo nada.


Si te vas
me quedo en esta calle sin salida, sin salida.
Que este bar
está cansado ya de despedidas, de despedidas.


Si te vas
me quedo en esta calle sin salida, sin salida.
Que este bar
está cansado ya de despedidas, de despedidas.